
Latas de Barcelona
Aquí el monumento es el estampado
Diseños de Barcelona listos para imprimir: chocolate, bombón y turrón de campaña. Sobre moldes que ya tenemos; el molde existe, solo cambia la plancha.
La mayoría de las ciudades le dan a una lata una silueta y poco más. Barcelona le da un idioma entero — el trencadís, la flor del panot, la forja modernista, la cerámica esmaltada — y eso son estampados, no postales, que sobre metal es exactamente la diferencia que importa. De todas las ciudades de la serie esta es la única que se vende en casa: el mayorista de souvenir de aquí, la tienda de museo, el lineal de El Prat y el obrador catalán que cierra arte en septiembre. Un aviso comercial, eso sí, y va por delante: el turrón es campaña, no año — se vende de noviembre a Reyes y luego desaparece del lineal. Si la gama tiene que rotar los doce meses, el contenido es chocolate, bombón, carquinyolis y galleta de almendra, y el turrón entra en otoño como refuerzo. Tres de los diez diseños corren por toda la lata, porque un motivo de repetición no tiene que casar entre tapa y cuerpo; el resto se queda en la tapa. Todos sobre moldes que Masaş ya tiene en Tuzla, İstanbul.

Qué está viendo
Los diseños de esta página son nuestros: dibujados en nuestro propio estudio y mostrados aquí para que vea cómo es la gama antes de comprometerse a nada. Cada uno está listo para imprimirse sobre moldes que ya son nuestros y entra en producción en cuanto hay un pedido detrás. Es decir, sin coste de utillaje y sin esperar a una forma nueva: solo impresión y conformado.
Latas de esta gama
Diseños propios, impresos sobre nuestros propios moldes.










Pedir de esta gama
- Pedido mínimo
- Desde 5.000 unidades por diseño
- Plazo de entrega
- 4–6 semanas desde el arte aprobado
- Utillaje
- Ninguno: se usan moldes que ya tenemos
Como el molde ya existe, una gama ya diseñada se ahorra las ocho semanas y el coste de utillaje que exige una forma nueva. Lo que queda es imprimir y conformar.
Lo que esta gama no es
Un diseño ya hecho no es exclusivo. Cualquiera puede pedir la misma lata, y algunos de ellos serán sus competidores. Si necesita un arte que nadie más pueda comprar, eso es un proyecto a medida: los mismos moldes, su propio diseño, y la exclusividad se aplica al arte, no a la forma.
Cómo funcionan los proyectos a medida →Preguntas frecuentes
¿A quién va dirigida esta gama?
A chocolateros y turroneros, mayoristas de souvenir, montadores de lotes y estuches de regalo, y los distribuidores y concesionarios que abastecen la tienda de museo y el travel retail de aeropuerto. El mínimo son 5.000 piezas por diseño impreso, así que esto es venta al por mayor: una tienda de regalos suelta compra a un distribuidor, no a nosotros.
¿Podemos poner nuestra marca?
Sí, y es lo que hace casi todo el mundo: el motivo es nuestro, y su nombre y logotipo se imprimen al lado, en la tapa o en la pared lateral. Eso no convierte el diseño en exclusivo. Un diseño de catálogo sigue disponible para cualquiera, incluida la competencia. Si quiere exclusividad, encargue el arte: mismos moldes, dibujo suyo. El molde es de Masaş y se queda en İstanbul; lo que pasa a ser suyo es el diseño.
¿Qué medida le va al turrón?
Conviene partir de la tableta y no del ojo: la tableta estándar mide unos 200 × 100 mm. Con eso, 240 × 140 × 40 mm es la lata de una tableta con holgura alrededor, y 265 × 175 × 45 mm admite una tableta más una pieza al lado, o dos tabletas cortadas a 150 × 75 mm puestas juntas. Lo que no entra es la tableta entera en 205 × 75 × 25 mm: esa lata tiene 75 mm de ancho y la tableta 100, de modo que ese formato es para carquinyolis, neulas y barritas pequeñas, no para turrón. Para trozo cortado y bombón, 135 × 135 × 35 mm es el cuadrado clásico y 100 × 75 × 35 mm con tapa cristal —una sola pieza de acrílico transparente, con el techo y los laterales igual de transparentes— lo enseña sin abrir nada. Y el calendario: el turrón se vende de noviembre a enero, así que si quiere una gama que se mueva los doce meses, encabécela con chocolate.
¿El mosaico copia algún edificio concreto?
No. El trencadís — cerámica esmaltada rota y tomada con mortero — es una técnica, no una obra, y se usó en toda Cataluña y por muchas manos. Los estampados de esta gama están dibujados para ella. La salamandra es la única figura reconocible del conjunto, y es un dibujo libre a partir de un motivo que lleva un siglo fuera de derechos, no la reproducción del alicatado de ningún banco, ninguna terraza ni ninguna fachada en concreto.
¿Por qué unos diseños cubren toda la lata y otros solo la tapa?
Por cómo se fabrica. Tapa y cuerpo se litografían en hojas de hojalata distintas y se estampan por separado: en la junta entre las dos piezas no hay manera de garantizar el registro. Un motivo de repetición — el trencadís, el panot, la forja — no tiene que casar, así que corre por la tapa y por las cuatro caras. Una escena única — la basílica, la arcada — sí tendría que casar, y por eso va en la tapa y el cuerpo se resuelve en tinta plana. Es una regla de producción, no una preferencia estética.
Otras gamas
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Díganos qué diseños y aproximadamente cuántas unidades, y le respondemos con medidas, precios y una fecha.
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